¿Cómo se ha buscado dar solución al uso de las medidas costumbristas en Colombia?

Continuando con nuestra serie de artículos informativos sobre las medidas costumbristas en Colombia, queremos explicarte el marco en el que, dentro del territorio Colombiano, históricamente se hicieron esfuerzos para solucionar el problema de equivalencias con otros sistemas de medida.

Como ya sabes, las medidas costumbristas o históricas son unidades de medida que se utilizaron en Colombia desde la época de la colonia para determinar la medida de las cosas y estuvieron vigentes en el territorio colombiano, aun después de la independencia.

Desde hace siglos, tanto el gobierno español, cuando ocupaba el territorio Colombiano, y luego el gobierno independiente de Colombia, vieron la necesidad de tener un sistema de medidas unificado que diera confianza a las relaciones comerciales y a los procesos de registro de linderos de propiedades. ¿Por qué? debido a que era difícil comerciar con productos cuyas características estaban determinadas bajo unidades de medida que podían tener diferentes estimaciones y que no contaban con exactitud.

Una persona podía comprar una propiedad que medía 200 fanegas, pero la magnitud de una fanega podía tener diferentes interpretaciones, por lo cual el vecino podría considerar que sus linderos eran mayores o menores y esto daba cabida a múltiples conflictos, no solo en el reconocimiento de propiedades, sino también en las relaciones comerciales con la mayoría de productos que requerían una unidad para definirlos.     

Uno de los intentos por unificar los sistemas de medición se sitúa en 1568, cuando la Corona Española decidió unificar el sistema de medición para todo el Reino usando la vara como unidad de medida principal; sin embargo, no alcanzó los objetivos que perseguía a nivel global ya que no pudo superar los inconvenientes de contar con 52 denominaciones de vara diferentes y una variedad de múltiplos. Así, el gobierno español intentó realizar estandarizaciones sin éxito durante el tiempo en que el territorio colombiano fue una de sus colonias.

 

En 1821, tras lograr la independencia de España, La Gran Colombia promulgó por primera vez una ley sobre uniformidad de pesos y medidas para solucionar las diferencias que existían con relación a patrones de medición en las diferentes provincias. Con esta ley se determinó conservar todas las unidades de medida establecidas por la Corona Española, incluyendo las medidas de superficie, para facilitar las operaciones comerciales, el recaudo de impuestos y brindar seguridad jurídica al naciente Estado.

Sin embargo, la ley no determinó un patrón básico de medida que permitiera asignar valores confiables a las unidades de medida. Por ejemplo, un pie, comúnmente llamado de Burgos, fue definido en una longitud de 12 pulgadas; a su vez, la pulgada se definió como 12 líneas, pero la longitud de la línea quedó sujeta a diversas interpretaciones ya que la ley no estableció como debía ser definida. De esta manera, con esta ley se implementó un sistema híbrido entre medidas costumbristas, que preservaban las prácticas de la población en las regiones, y medidas castellanas que provenían de la herencia de la Corona Española.

En 1853, el Sistema Métrico Decimal francés (hoy Sistema Internacional de Unidades) fue adoptado por los Estados Unidos de Colombia como una unidad de medida legal y diez años más tarde se hizo obligatorio el uso de este sistema en todo el territorio nacional y la enseñanza del mismo en las escuelas. A pesar de esto, el uso de las medidas costumbristas o históricas se mantuvo como parte de la cultura regional y se siguió empleando para delimitar propiedades.

A partir de 1905, se estableció como obligatorio el uso de las pesas y medidas del sistema métrico decimal francés en todo el territorio colombiano; sin embargo, el catastro nacional siguió permitiendo el registro de propiedades usando unidades costumbristas, incluso después de que en 1940 se estableciera que los croquis y áreas de los predios debían expresarse en unidades del sistema métrico decimal.

Solo hasta 1997, el país logró impulsar una ley para exigir la obligatoriedad del uso del metro y sus múltiplos (Sistema Internacional de Unidades) como sistema de medida para la definición de los linderos y superficies en todas las escrituras registradas a partir de esa fecha, con lo que se pretendió dar fin al uso de las unidades costumbristas o históricas en el registro de propiedades.

Todos los esfuerzos anteriores, han contribuido a que en la actualidad se haga uso del Sistema Internacional de Unidades para prácticamente todas las operaciones que conllevan medición en el país, pero a pesar de esto, existen propiedades registradas en años anteriores a 1997 en el catastro nacional que describen su superficie y linderos en unidades de medida costumbristas o históricas, lo cual representa un problema para el Estado a la hora de reconocer de manera confiable los linderos de estos terrenos y sus superficies reales, y más si se tiene en cuenta que establecer equivalencias con el Sistema Internacional de Unidades puede no ser posible debido a que las unidades de medida costumbristas no tienen un valor único constante en el tiempo.

Adicionalmente, esta revisión de las unidades de medida costumbristas no solamente implica identificar adecuadamente los patrones de medida utilizados para cada una de estas unidades, sino también, evaluar los métodos de medición que se han usado y la confiabilidad de los mismos.

En el INM seguimos trabajando para garantizar la calidad de las mediciones en el país y contribuir a la resolución de problemas metrológicos generando una mayor competitividad e innovación para el desarrollo de Colombia.