Las Medidas Costumbristas y el Mundial de Fútbol de Rusia.

En el fútbol también se han usado medidas con las mismas características de las unidades de medida costumbristas.

En recientes artículos te hemos venido contando sobre la problemática que Colombia tiene hoy para determinar las equivalencias de las medidas costumbristas que se usaban en el país en siglos pasados con el Sistema Internacional de Unidades que usamos hoy en día. Hoy queremos contarte sobre las medidas costumbristas en el fútbol, aprovechando esta época de mundial en la que todo gira alrededor de este deporte.

Como ya te lo explicamos en nuestro artículo sobre la procedencia de las medidas costumbristas, este tipo de unidades provenían de la relación entre las medidas y ciertos objetos o partes del cuerpo, y el fútbol no es ajeno a esto.

El fútbol se creó en Inglaterra en la primera mitad del siglo XIX, en este país se utilizaba el sistema de medidas inglés (pulgadas, pies, yardas, etc.), el cual se trata de una serie de unidades de medida antropométricas; es decir, medidas basadas en partes del cuerpo. Se usaba principalmente la unidad de medida de la yarda (la mitad de la distancia de dos brazos extendidos) para determinar el tamaño de la cancha y otras medidas importantes durante el desarrollo del juego. Basados en esto, una cancha tiene una medida de entre 110 - 120 x 70 - 80 yardas.

Estas unidades de medida antropométricas del sistema inglés tienen un origen similar al de las unidades de medida costumbristas que usábamos en Colombia en el pasado, podríamos llamarles las unidades de medida costumbristas de los países anglosajones; pero a diferencia de las nuestras, con el tiempo los ingleses lograron transformarlas en medidas con valores exactos y hace mucho tiempo tienen una equivalencia con el Sistema Internacional de Unidades.

Sin embargo, en el fútbol, no solo intervienen las medidas relacionadas con el tamaño de la cancha o de los arcos. Existen muchas medidas que provienen de las reglas del fútbol en sí, todas estaban determinadas en yardas; pero en los inicios del fútbol, para realizar varias de estas mediciones en la práctica dentro del terreno de juego, se llegaban a usar medidas mucho más parecidas a nuestras medidas costumbristas: los pasos.

 

La distancia de la barrera en un tiro libre o la distancia de un tiro de pena máxima, por ejemplo, se medían en la práctica a través de pasos, ya que determinar el valor en yardas era más complicado. Incluso hoy, es muy común que al punto de pena máxima se le llame “el punto de lanzamiento desde los doce pasos”, pues antiguamente era una forma común en la que los jugadores, y posteriormente los árbitros, determinaron el lugar en el que se debía ubicar el balón o la barrera para estos cobros.

Y la forma como se utilizaban los pasos antiguamente en el fútbol no dista mucho de la forma como hoy en día unos chicos determinan el tamaño de un arco y otras distancias para improvisar una cancha de fútbol en un parque de barrio. La razón es que estas medidas son prácticas y no requieren de patrones de medida, pueden ser establecidos por cualquier individuo en cualquier momento. Claro está, son una solución práctica mientras nunca se requiera replicar la medida en un futuro o compararla frente a otras, pues encontrar los valores exactos reales de estas medidas sería una labor muy compleja ya que el valor dependería de la persona que tomó la medida, su estatura, la zona en la que se produjo la medida y hasta la actitud que tuvo en su momento para tomar la medida y dar pasos un poco más o un poco menos largos. Algo similar a lo que ocurre con varias de las medidas tomadas en Colombia para determinar extensiones de terrenos a través de las unidades de medida costumbristas.

Como en el fútbol, que incluso en este mundial ha implementado el VAR (Video Assistant Referee) acudiendo a la tecnología para tomar decisiones más precisas que, como ya hemos visto, han cambiado la historia de estos encuentros futbolísticos, las sociedades de hoy requieren mayor innovación y tecnología para avanzar en su desarrollo económico y el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos. Para ello, el INM viene trabajando fuertemente para asegurar la trazabilidad de las mediciones transfiriendo ciencia y tecnología para brindar soluciones innovadoras a los problemas que aquejan al país.

El uso de unidades de medida costumbristas para representar la extensión de un terreno en Colombia constituye un ejemplo de esas dificultades que el país debe superar y que provienen de prácticas que, como en un partido de fútbol entre amigos en un parque de barrio donde se define la extensión de la cancha utilizando como referencia un árbol o una piedra y se estima la longitud de un arco por medio de unos pasos, son prácticas que provienen de la costumbre en un lugar y en un periodo determinado de la historia, pero que requieren de mayor tecnología y precisión si de una competición internacional se trata.

En este caso, se trata de reconocer la extensión y los linderos de las tierras en Colombia en términos del Sistema Internacional de Unidades para crear una base sostenible de desarrollo para el país y lograr que Colombia gane el mundial de la competitividad, la innovación y el desarrollo aplicando ciencia a sus mediciones. En el INM trabajamos fuertemente para que esto sea posible.